14 de diciembre de 2010

Descubrimiento sobre el Movimiento Ondulatorio!

El tipo de movimiento característico de las ondas se denomina movimiento ondulatorio. Su propiedad esencial es que no implica un transporte de materia de un punto a otro. Las partículas constituyentes del medio se desplazan relativamente poco respecto de su posición de equilibrio. Lo que avanza y progresa no son ellas, sino la perturbación que transmiten unas a otras. El movimiento ondulatorio supone únicamente un transporte de energía y de cantidad de movimiento.
Junto a una primera clasificación de las ondas en mecánicas y electromagnéticas, es posible distinguir diferentes tipos de ondas atendiendo a criterios distintos. En relación con su ámbito de propagación las ondas pueden clasificarse en:





  • Longitudinales: El movimiento local del medio alcanzado por la perturbación se efectúa en la dirección de avance de la onda. Un muelle que se comprime da lugar a una onda longitudinal.






  • Transversales: La perturbación del medio se lleva a cabo en dirección perpendicular a la de propagación. En las ondas producidas en la superficie del agua las partículas vibran de arriba a abajo y viceversa, mientras que el movimiento ondulatorio progresa en el plano perpendicular. 





  • Seis hombres terminan una misión simulada de aislamiento a Marte

    Cuatro rusos, un francés y un alemán terminaron el martes en Moscú un viaje espacial simulado de 105 días, diseñado para probar las reacciones que experimentarían con el aislamiento en una misión a Marte.
    Al salir de sus compartimientos sellados en un complejo científico de Moscú, los miembros de la tripulación terminaron la prueba justo en el momento en que varias agencias espaciales agilizan los preparativos para un nuevo experimento de aislamiento de 520 días, que esperan que comience el próximo año.
    Los seis hombres estuvieron vigilados constantemente mientras respondían a exámenes físicos en espacios reducidos, diseñados para entender mejor cómo podrían soportar los humanos una misión a Marte, que requeriría al menos 500 días.
    Los seis sonrieron y saludaron tras salir abrazados para ver los primeros rayos del sol desde el 31 de marzo, sin dar señales de ninguna disputa personal surgida durante el ambiente de cuarentena.
    "El nivel de comprensión y motivación de la tripulación fue perfecto desde mi punto de vista como comandante", dijo en una conferencia de prensa el cosmonauta y científico ruso Sergei Ryazansky, en el Instituto de Problemas Médicos y Biológicos de Moscú.

    Roskosmos y la Agencia Espacial Europea evaluaron los niveles de estrés del grupo en aislamiento, incluyendo un retraso de 20 minutos en el contacto con el equipo de control, destinado a simular las señales de radio a enormes distancias que provendrían de una nave espacial.
    Varios funcionarios dijeron que analizarían los resultados para perfeccionar los procesos de selección de los participantes y las operaciones de rutina que harán en el próximo experimento de 520 días.
    Ryazansky indicó que cuando comenzó el tiempo de retraso, su tripulación, que vestía uniformes de astronautas, se comportó con mayor independencia.
    "La mayoría de las decisiones importantes fueron tomadas por la tripulación porque el nivel de comunicación con la 'Tierra' no era el suficiente para entender el problema", explicó.
    El piloto comercial francés Cyrille Fournier dijo que el tiempo pasó rápidamente porque todos se mantenían ocupados. Ahora él partirá de Moscú con cinco nuevos amigos.
    "Si nos dábamos cuenta de que alguien estaba cansado o alterado o lo que sea por el experimento o por falta de sueño, adaptábamos nuestro discurso para este miembro de la tripulación", indicó Fournier.

    Una novedosa casa solar "conecta" a expertos españoles y estadounidenses

    Los detalles de la construcción de una novedosa casa solar instalada en el Museo de Ciencia de Virginia ganadora de varios premios, que funciona con energías alternativas no contaminantes, han sido analizados desde la embajada de EEUU en Madrid mediante videoconferencia, por expertos de ambos países.
    La  vivienda en cuestión, denominada 'Virginia Tech Solar House', ha recibido los premios a la mejor arquitectura, a la mejor habitabilidad, a la mejor iluminación solar y a la mejor iluminación eléctrica, obteniendo el cuarto puesto en el concurso Decathlon Solar 2005.

    La videoconferencia Madrid-Richmond (EEUU), que conectó la semana pasada a arquitectos, ingenieros, profesores, y responsables de museos, entre otros expertos de ambos países, que charlaron sobre las propiedades de esta casa, se enmarca dentro de un ciclo de actividades que la embajada estadounidense en Madrid ha organizado con motivo del Día Mundial de la Tierra 2007, que se celebra el 22 de abril.
    La vivienda 'Virginia Tech Solar House', orientada al ahorro energético mediante el uso de energías alternativas no contaminantes, y paredes a base de láminas policarbonadas, no sólo genera suficiente energía para poner en funcionamiento todos los electrodomésticos de la casa, sino que desvía una buena parte de la energía generada a la red eléctrica de Richmond.
    Las láminas policarbonadas aislan el ruido y transmiten una agradable luz difuminada, que cambia de color y que permite no tener que utilizar luz eléctrica desde el amanecer hasta el anochecer en esta casa, ha sido diseñada para una pareja con un hijo pequeño (ya que cuenta sólo con un dormitorio).
    Según los responsables del proyecto, en su diseño no se han descuidado los detalles estéticos, pese a sus objetivos de funcionalidad y de ahorro energético.
    Todos sus sistemas domésticos funcionan con control remoto, entre ellos, un sistema de calefacción radiante bajo suelo de madera, cultivada con rigurosos criterios ecológicos.
    Los responsables del proyecto son Robert Schubert, vicedecano de investigación en la Escuela de Arquitectura y Estudios Urbanos; Robert Dunay, catedrático de arquitectura en el Departamento de Diseño Industrial, y Joe Wheeler, profesor asociado de arquitectura en la misma escuela.

    Sus diseñadores explicaron que la vivienda se trata de una casa diseñada para su conexión a la red eléctrica, compensando posibles picos de energía; con lo que el proyecto se ajusta al prototipo previsto para el futuro, que no es tanto la vivienda solar autónoma.
    Un equipo de veinte estudiantes trabajó en el proyecto, desde su planificación en 2003, y otro grupo de nueve estudiantes se encargó de la instalación de esta vivienda en el Museo de Ciencia de Virginia en Richmond.
    Entre 350.000 y 400.000 dólares podría haber costado esta vivienda, cuya cifra exacta desconocen los responsables de la misma, ya que gran parte de los materiales los financió la industria.